Este llavero representa todo lo que habita en nuestros pensamientos:
Las capas que construimos para encajar, sobrevivir y protegernos.
Habla de la armadura, de la máscara y de todo lo que nos cubre.
Pero, sobre todo, es una invitación a atrevernos a quitarlas.
A mirar detrás de cada capa.
A sostener nuestro propio reflejo sin filtros.
Porque al final, la verdadera obra no está frente al espejo...
la verdadera obra somos nosotros mismos.